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Ernesto “Che” Guevara, conocido también como: “Ernestito”, “Teté”, “Pelao”, “Chancho”, “Loco”, “Fuser”, “Chag-cho”, “El Francotirador”, “Martín Fierro”, “Ramón Benítez Fernández”, “Tatú”, “Adolfo Mena González”, “Ramón”, “Fernando Sacamuelas”, y “AMQUACK”. Hoy estaría soplando las 80 velitas… Muchas personas piensan que nació el 14 de Junio, pero eso fue desmentido en 1997, ya que se descubrió que la madre del “Che” había falsificado la libreta de nacimiento. Nacido en Rosario, y adoptado “Cordobés” debido a sus 17 años de crianza en esta provincia. |
| Muchos lo tienen como héroe, otros como un guerrillero, lo cierto es que su intención era defender al pueblo del imperialismo. recibido como Médico en la UNC, viajo por Latinoamerica en busca de “Algo” que no sabia que era… lucho en CUBA, donde dejo el mandato a manos de “Fidel Castro” y auque este le propuso gobernar el país en conjunto, decidió partir en busca de “nuevos campos de batalla”.Finalmente, el 9 de Octubre de 1967, fue asesinado por “Mario Terán” quien en una entrevista 10 años mas tarde contó:
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Dudé 40 minutos antes de ejecutar la orden. Me fui a ver al coronel Pérez con la esperanza de que la hubiera anulado. Pero el coronel se puso furioso. Así es que fui. Ése fue el peor momento de mi vida. Cuando llegué, el Che estaba sentado en un banco. Al verme dijo: «Usted ha venido a matarme». Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder. Entonces me preguntó: «¿Qué han dicho los otros?». Le respondí que no habían dicho nada y él contestó: «¡Eran unos valientes!». Yo no me atreví a disparar. En ese momento vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che podría quitarme el arma. «¡Póngase sereno —me dijo— y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!». Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El Che, con las piernas destrozadas, cayó al suelo, se contorsionó y empezó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un brazo, en el hombro y en el corazón. Ya estaba muerto
Esta entrevista si que me hizo poner la piel de gallina.